Resultados del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero y escenarios de Cambio Climático Global en Michoacán

Leonor Solís

Uno de los mayores retos que enfrenta la sociedad global es la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la generación de estrategias que permitan  enfrentar los problemas derivados del cambio climático global (CCG). Responsabilidad colectiva que adquirimos al modificar la química atmosférica a una velocidad sin precedente en toda la historia del planeta.

Los efectos del calentamiento de la atmósfera no solamente se expresan en incrementos de la temperatura, sino también en la modificación de la dirección de los vientos y el consecuente cambio en  la distribución de las lluvias en el planeta.

Afortunadamente, desde hace años la comunidad científica internacional está impulsando estudios que analicen cómo han sido estos cambios y sus consecuencias. La mayoría de los gobiernos mundiales están intentando realizar esfuerzos para reducir las emisiones (mitigar) y enfrentar los problemas derivados del CCG (adaptación).

El primer paso que se requiere para generar estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático, es realizar estudios de diagnóstico que (1) estimen las emisiones locales de GEI, (2) desarrollen modelos de escenarios climáticos y (3) evalúen la vulnerabilidad que tienen diferentes sectores de la sociedad ante esto cambios.

Para el caso del Estado de Michoacán un grupo de investigación coordinado por el Dr. Felipe García Oliva del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM,  realizó el “Inventario de Gases de Efecto de Invernadero y Escenarios del Cambio Climático Global en el Estado de Michoacán”. El reporte final ya ha sido entregado a la Secretaria de Urbanismo y Medio Ambiente del gobierno del Estado de Michoacán.

Este proyecto, encontró resultados relevantes para distintos recursos y regiones del Estado de Michoacán. Los principales aportes en materia de agua indican que,  a pesar de un balance hídrico para el estado es positivo, en los últimos 100 años la entidad  perdió 70 por ciento de sus lagos, lagunas, ríos, arroyos y pantanos. Al problema de la pérdida de cuerpos de agua superficiales en Michoacán, se agrega el problema de la contaminación del agua. Para la entidad se reporta que el 15 por ciento de los cuerpos de agua superficial se encuentran fuertemente contaminados y el 84 por ciento contaminados.

Respecto a la vulnerabilidad de las principales regiones climáticas, el estudio encontró que la región de Tierra Caliente, es vulnerable a los eventos de sequía, a una baja disponibilidad del recurso hídrico y alta variabilidad en la disponibilidad de agua, debido a la magnitud del incremento de temperatura y la reducción de la precipitación. Al mismo, tiempo, estas características la hacen dependiente del agua. En contraparte, en  las regiones templadas del estado, que son las que albergan el mayor número de la población y un acelerado proceso de urbanización de las ciudades, los incrementos de temperatura y lluvias extremas pueden tener influencia sobre la disponibilidad de agua.

En general el estudio mostró que todos los sectores analizados tienen un algún nivel de vulnerabilidad ante los escenarios del cambio climático global en Michoacán, por lo que es necesario diseñar una estrategia estatal que permita adaptarse a dicho cambios.